Nunca, en la puta vida, gané un sorteo. Sin embargo, el fin de semana pasado Valentina ganó una pelota en una rifa. Ella con cinco años, logró lo que ni Belén ni yo habíamos logrado jamás.

Desde el domingo pasado, tenemos todos los días un pequeño picado en los espacios sin muebles del departamento. Valentina relata y habla de River, yo me fascino escuchándola.

También recordé, en estos partidos de balcón, mi primera pelota. Era una número tres, rosa chicle, de pique y medio. Yo tenía la edad de Valen y me la habían traído los Reyes.

unnamed (1)

La mañana en que mi primera pelota llegó a mi vida fue un punto de quiebre. Me desperté y bajé en velocidad por la escalera. En los primeros dos escalones me moví con sincronicidad perfecta. Llegando a la curva de la escalera, con un quiebre de cintura digno de un número diez y capitán del equipo como era, pude dejar atrás los peldaños más difíciles.

Como era una final del mundo habíamos tomado todos los recaudos. El césped se había cortado, habíamos dejado los botines listos al utilero y al aguatero le habíamos dejado unos vasitos con agua. Muchos de mis amigos lo hacían para los reyes magos, yo lo hacía por amor a la camiseta.

Me volví a concentrar en el partido. Avancé en velocidad sobre la derecha de la cancha, que era donde los escalones estaban más grandes. Levanté la cabeza para ver cual era la mejor opción para llegar a la zona de los regalos. Llegué rápido al área pero fui deteniendo más y más la marcha.

El agua no estaba, el pasto tampoco, los botines seguían ahí, pero de los regalos… ni noticias. Tuve frío. Los dedos de la mano se entumecieron, como la vez que fui al jardín sin los guantes, y la boca se llenó de un gusto agrio, como la leche blanca sin nesquick. Caí tumbado en la mitad de la cancha.

unnamed (2)

“Si te portas mal, los reyes no te van a traer regalos” nos habían apretado en la semana los barras. Evidentemente, los reyes habían visto como, en el entrenamiento donde hicimos pelota parada, le pegué a mi hermanito.

Yo lloraba en la mitad de la cancha. No era teatro para las cámaras, seguro que no. Lloraba tan fuerte que mamá me escuchó desde su pieza y bajó a ver qué pasaba. Corrí hasta ella y la abracé muy fuerte. En palabras mojadas de llanto logré decir, casi inentendiblemente, algo.

– No me dejaron nada mamá. Todo porque me porté mal.

¿Qué raro? ¿Buscaste por toda la casa?-

¡Claro, solo había buscado en el arbolito! Desperté al resto del equipo con los ruidos. Busqué en la cocina, en el baño y en el living, sin encontrar nada. Corrí a ver debajo de mi cama y noté algo al fondo.

– ¡Acá está mamá! ¡La trajeron! ¡Trajeron lo que les pedí, papá! ¡Los reyes me trajeron la pelota número tres, como les había puesto en la cartita!

Ese fin de semana también jugué a la pelota con mi papá en los espacios vacíos del departamento. También relaté esos partidos y supongo que mi viejo me habrá mirado con fascinación. Lo que seguramente ni mis viejos ni los reyes magos sepan, es que esas mañanas no fueron las únicas.

Con mi primera pelota, salí campeón del mundo unas cuarentaitrés veces en el patio de casa. Aprendí, con la número tres rosa chicle, que no siempre se gana, especialmente si jugás contra los primos más grandes. Con el balón que los reyes me habían regalado a mí, entendí que era mejor jugar con muchos amigos que patear solo una pelota. Festejé con mi primer más mejor amigo un gol que hicimos con esa bocha.

Ahora que Valentina tuvo suerte, me pregunto ¿Cuántos más mejores amigos estará forjando? ¿Cuando llegarán sus primeras derrotas? ¿Tendrá Valentina la chance de jugar tantos mundiales en casa? Mejor todavía, ¿Cuándo llegará el día que salgamos a jugar a la calle y en lugar de jugar solos empiece a compartir la pelota con amigos?

Que suerte tuvo Valen el fin de semana. No lo digo porque haya salido el número que ella tenía en la rifa, no. Tuvo suerte porque lo que se ganó fue una pelota.

2 comentarios sobre “La primera pelota

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s