Barajas y naipes. Mitos y leyendas de las cartas españolas

Es cierto que no soy un as en el tema, ni tengo la intención de cantarle las cuarenta a nadie. Más bien diría que soy un cuatro de copas y, aunque tengo pinta de timbero, en estas cosas suelo irme al mazo. Sin embargo, pese a estar ya en las diez de última, tengo un as bajo la manga y sin hacerme el sota voy a hablar… de la baraja. Y voy a hacerlo “al estilo de Chacabuco… ¡con flor y truco!”


Suele decirse que las cartas que conocemos llegaron a Europa de mano de los árabes. Pero suele decirse mal porque, si bien muchas cosas llegaron a Europa en manos de los árabes, las cartas… ni a palos. También se barajó la posibilidad de que las cartas llegaran de mano de los gitanos y sus “mazos adivinatorios” o tarot. Sin embargo, para cuando los gitanos llegaron a occidente las cartas hacía tiempo que circulaban por Europa.

Sea como fuere, la realidad es que los primeros ejemplares de los que se tienen conocimiento aparecieron en Italia, pasaron por Francia y luego llegaron a España en el mismo recorrido que años más tarde haría el defensor Christian Vieri, pero eso es otra historia.

Por otra parte, está muy extendida la percepción de que los palos de la baraja española son una metáfora de la sociedad medieval: el oro sería una referencia a la nobleza; la copa, a la iglesia; la espada, al ejército; y el basto, a los campesinos. Pero esto, al igual que el cabello de Silvio Soldán, es falso. 

Hasta aquí más que haber afirmado hemos desmentido. Entonces pasemos a los datos reales, los incontrastablemente ciertos, los datos que, aunque parezca un término viejo y en desuso, son verdaderos y chequeados. 


Sobre el diseño

Truco – Imagen de Ezequiel Garrido

Algo bien propio de la baraja española es el uso de las pintas. La pinta, mucho antes de ser considerada una medida de cerveza en los bares de Palermo, se trató de un código de espacios en la línea que enmarca la iconografía de cada carta para indicar su palo. Así sin espacios indica oros; un espacio indica copas; dos indica espadas; tres indica bastos y cuatro espacios indica que en lugar de lugar de una carta agarramos un tenedor.

También se distingue el hecho de que las figuras están de cuerpo entero. La aparición de las pintas, entonces, puede ser consecuencia de la adopción de la iconografía de cuerpo entero para las figuras. En el poker, como las figuras están de los dos lados podemos ver claramente el palo de cada una. No así al ver la sota que en todos los palos usan unas calzas seriamente apretadas.

Detengámonos en la sota. En realidad, aunque pueden a veces tener apariencia femenina, las sotas representan a un paje o al gobernador. También es peculiar la figura del caballero (generalmente llamado “caballo”) que sustituye a la figura de la reina que aparece en la mayoría de las restantes tipo de  barajas. De hecho, la baraja española es la única en la que no hay personajes femeninos. 

Si para esta altura ya fuiste corriendo a buscar un mazo de naipes habrás notado entre las diferentes figuras que los reyes de copas y de oros suelen tener una apariencia joven, mientras que los reyes de bastos y espadas se suelen representar mayores y con barba. Esto se debe a algo que no tuve interés en investigar. Por otro lado, desde el siglo XVIII los caballos de bastos y espadas miran hacia la derecha y los de copas y oros lo hacen hacia la izquierda… aunque oros e izquierdas parezcan incompatibles

Aunque cada vez pueden hacerse más bellos sus diseños, lo cierto es que los juegos de baraja fueron perdiendo popularidad en los últimos años y quedaron relegados a gente mayor, a una tarde de lluvia en la costa, o a estantes perdidos de viejas librerías de barrio, luciendo ese sticker fluorescente con un precio de antaño. Es que, esto hay que reconocerlo, difícilmente pueda ser transmitida en twitch o youtube una partida de chinchón online. 


Top tres de juegos en las barajas

Sin repetir y sin soplar nombre juegos de barajas comenzando ya….

Truco, siete y medio, casita robada, escoba de quince, tute cabrero, brisca, mus… y si te googleo un toque sumo primera, cientos, el treinta, la flor, capadillo, el cuco, burro, cateto, pintillas, triunfo y caída

PUESTO 3: EL CHINCHÓN

Recuerdo como si fuera ayer, pasar por la casa de mis abuelos después de las 16horas y que estuvieran, independientemente del día, prendidos en una batalla infernal al chinchón. Batalla en términos generales porque en realidad era una masacre que se deba mucho más a la habilidad de mi abuela para hacer mula que a su capacidad como jugadora de naipes. La vieja supo elevar el impuro acto trampístico a un sublime arte excepcional.

PUESTO 2: EL TRUCO

Podremos decir algunas cosas sobre ciertos juegos de naipes. Del truco, por ejemplo, diremos que es el juego por antonomasia del río de la plata. Y que incluso hay muchas historias de grandes torneos en las concentraciones de la selección argentina en copas América o Mundiales. Sin ir más lejos, Mascherano y Messi en términos de la selección nacional la del truco fue la única copa que pudieron levantar.

PUESTO 1: EL TUTE CABRERO

Sin embargo, el lugar predilecto a la hora de jugar a las cartas en mi familia lo tiene el tute cabrero. El tute cabrero, juego de larga data y origen italiano que habría llegado a España en el siglo XV, hasta recalar en el Río de la Plata, algo más tardíamente que otros juegos de naipes. Me gusta pensar todo este periplo histórico como un acto místico, o un intencionado encadenamiento de acontecimientos del destino con el único fin de llegar a estos pagos y, quizás en un río de la plata colonial o en un conventillo de la boca, alguien se lo enseñó a un tío de un abuelo de mi abuelo y así fue pasando por la familia para que, finalmente, los Stringa actuales nos agarremos a trompadas un domingo de asado.


Bonus Track: Mitos y leyendas con los naipes

Póker 78 – Imagen de Amanda Jones

Para terminar, me gustaría recordar dos mitos urbanos relacionados a las cartas. El primero es la historia de un hombre que prendió fuego una iglesia y la relación con un partido de naipes

La otra es una vieja leyenda del barrio de flores que Alejandro Dolina retrató en el libro del fantasma y que supo escribir con una pluma mucho mejor de lo que mis recuerdos del mito recrearán. Cuenta la leyenda que una vez se presentó ante uno de los hombres sensibles de flores un demonio o un mozo, es que por el moño no recuerdo bien,y le advirtió que conocía todos los secretos de la baraja y que podía asegurarle todas las victorias venideras. En una primera instancia el de flores lo rechazó, pero el hombre de la bolsa (o el trabajador bursatil, no recuerdo bien quien era) le dijo que lo pensara bien, que con su ayuda toda apuesta sería posible, que no sea idiota y que le estaba proponiendo ganar todos los juegos que deseara. Ante un nuevo rechazo el hombre insistió ampliando la oferta, “entonces se lo cambio, por todos los juegos, los dados, el burako, la ruleta… todo a su disposición con tal de que a cambio me entregue su alma”.

El hombre de flores otra vez rechazó la invitación. Entonces el hombre enfurecido se transformó en un horrible cuervo, (o en un abogado, no me acuerdo) y se marchó dándose por vencido al grito de usted es un imbécil, le ofrezco ganar todo y usted ¿qué es lo que quiere?.

El hombre sensible le sonrió, y mirándolo a la cara le dijo “lo único que quiero, maestro, es jugar. ¿Hacemos un chinchón?”. 

1 Comment

  1. Otra curiosidad: existe la leyenda en Santiago de Compostela que dice que fue en la iglesia de San Fructuoso donde nació la baraja española. En esta web cuentan la historia: 4sotas.carrd.co

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