Todo lo que nadie te va a contar que pasa en un parto

A nadie le importa si voy a ser papá o no. Por eso me hicieron ponerme este disfraz mezcla de médico y teletubie que dice “voy a ser papá”. No lo pienso como un reproche, me parece lógico que se preocupen más por la señora que tiene la panza abierta a la mitad que por mí.

Tengo mucha culpa porque debería estar feliz pero, ni un poco. Sobrectúo una felicidad falsa pero no, de hecho ahora quiero que siga embarazada unos días más. Eso, ¿no podemos aguantar un toque? (La foto que comprueba mi traje de “voy a ser papá y la primera de Guada)

Me llaman. Me dicen “ahora sí papá”… se empecinan en que todo sea papá, mamá y la mar en coche. Seguro que no saben ni mi nombre, por eso todo es papá esto, papá lo otro. Ya sé que se especializan en cesáreas en este lugar, que los nombres no son importantes, pero al pedo toda esa atmósfera cursi.

– Cuidado papá, ahora cuando entres camina mirando la pared – Ahora en lo único que pienso es en por qué me prohíben mirar. No tengo el más mínimo interés en andar mirando tripas sueltas, volcadas en una camilla, quiero ver eso que no quiero ver, todo por culpa de un idiota que me dice “no mires”.

Entro al quirófano. Camino mirando la famosa pared. Me doy vuelta a tantear “lo prohibido” pero hay un olor a quemado que me mata. Están cortando a mi mujer y su piel huele a quemado. Es un asco esto. Un asco mal. Hay olor a sangre y a quemado y el pelotudo de Césaris, el obstetra, hablando que dejó el auto mal estacionado. ¿Soy soy el único pensando en lo peligroso que es que haya una persona siendo cortada con un cuchillo?

¿Qué hace ese mirando el celular? Ah, está poniendo música… ¿como si fuera algo importante para hacer? ¡No, esperen no empiecen a operar que todavía no puse Ed Sheeran! La concha de su madre, loco. 

¿Qué hace Belén despierta? ¡Che, la puta madre no anda la anestesia!. No lo digo, me contengo por miedo a quedar como un boludo pero es obvio que se olvidaron de esperar. ¿Puedo ser tan hijo de puta? Tengo la chance de salvarle la vida a mi mujer y yo pensando en no quedar en ridículo… 

Me chupa un huevo la coima de bombones de Césaris a la jueza del estacionamiento, a ver si nos concentramos en lo importante señor médico… hay que sacar una persona de adentro de otra. Encima cuenta mal la anécdota, se quiere hacer el gracioso pero adelanta todos los remates y los explica, típico de tipo sin humor.

– Bueno, ahora si – dice alguien. Bajan la cortina que tapaba el asco y entre sangre veo que sacan algo violeta, que tiene cosas pegadas, tamaño de un peceto. ¿Y si tiro la de “Es un varón… y qué varón!”? No sé si entenderían todos estos pelotudos sin humor un chiste de los simpsons en este momento. Me tiemblan las piernas y me falta la respiración, que bueno que es un hospital porque si me desmayo van a saber qué hacer… no puedo ser tan hijo de puta, mirá qué manera de arruinar lo que todos dicen que es el momento más feliz de la vida pensando en lo bueno de estar en un hospital si me desmayo.

Alguien le acerca esa cosa violeta a Belén. Se la pone en el pecho, la besa y le dice “te amo”. ¿Cómo vas a amar eso? ¡No sabés ni quién es!, ¿Qué mentís si no la viste nunca?. Además todos pendientes de la chiquita ¿Y Belén que sigue abierta? ¡PRIORIDADES, GENTE!

De pronto una enfermera me dice algo de que la lleve a lavar y me da esa cosa. Quizás es este el momento, ahora que me la da de pronto me olvido de todo, tengo mi primer contacto a los ojos con Guadalupe y me enamoro para siempre. Me la dan. No pasa nada, ni enamoramiento ni nada. La nena llora y no tengo ningún tipo de empatía por esta cosa. Tengo asco, está sucia y encima la tengo que llevar yo a lavar. 

¿Y si se me cae? ¿Nadie me va a indicar cómo se agarra esto? Ahora seguro se me cae y como todavía no tiene desarrollado el cráneo se le abolla la cabeza y la dejo toda la vida con una cabeza ahuecada como la de la muñeca de mi hermana.

Todo me da miedo. ¿Y si le falta algún dedo? Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Uno, dos, tres, cuatro, cinco. No, menos mal. De las manos no. Capaz de los pies ¿Sos boludo, Joaquín? ¿Cómo le va a faltar un dedo?

Es fija que ahora se me cae en el agua y se ahoga. Listo, soy el primer padre en matar a su hija recién nacida en la bañadera del hospital. ¿Cómo estará Belén? Acá estoy con esta desconocida que llora. ¿Cuándo es la parte en que vienen las enfermeras y se la llevan? ¿Qué onda, voy a tener miedo toda la vida? ¿Quizás ahora empieza una etapa de tener miedo todos los días? No, no me va ni un poco estar así de nervioso.

No viene nadie. Dejó de llorar. Che es linda sin todo eso que tenía. Y sonríe. No, no sonríe es que va a llorar otra vez. Qué lindo que llora, es muy chiquita. Osea es un asco que llora, pero llora lindo. Belén debe estar bien. ¡Tiene ojos celestes! Fa, va a ser hermosa de grande. Va a ser hermosa… ¡y con todos los dedos! 

¿Y si la saludo? ¡Qué boludo que soy! El ridículo sensible del hospital voy a ser. Como le gusta el agua, se la ve cómoda. Claro si estuvo en agua hasta recién. ¿Eso es una sonrisa? ¡Si, esa si es una sonrisa! Ya fue, yo la saludo en voz baja sin que la enfermera me escuche.

– Hola, Guadi. Hola hermosa de papá. (Alguien pidió una foto con cara de enamorado?)

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