Mi primera gran puteada

La primera vez que mandé a alguien a la concha de su madre tenía nueve años y jugaba de arquero para la categoría 86 del club  Chacabuco. No fue un insulto más, ni con la levedad de proferirlo a un compañero, no. Había que tener huevos para, a los nueve años, mandar a la concha de su madre a Jorge Troncoso.

Nunca es un buen día para que se muera tu papá

Me da bronca no poder contar esta historia con recuerdos de cancha junto a mi viejo. Siento que quedaría mucho mejor adornarla con anécdotas de tribunas y abrazos de victoria, pero no. Para mí, como para todo hincha fanático de river, el 9 de diciembre del 2018 será una fecha inolvidable. Algunos tendrán guardado para … Sigue leyendo Nunca es un buen día para que se muera tu papá